Preparar una oposición ya es exigente. Hacerlo con hijos… cambia completamente las reglas del juego.
Pero sí, es posible. Y no desde la improvisación, sino desde la organización inteligente.
Cuando hay familia, hay menos tiempo, más interrupciones y más cansancio. Por eso la clave está en:
Buscar los momentos de mayor concentración (madrugar, siestas, colegio).
Dividir el estudio en tramos muy definidos.
Reservar lo más exigente para las horas de máxima calma.
Dejar repasos o tareas más mecánicas para momentos con más distracciones.
Y hay algo todavía más importante ![]()
Implicar a la familia. La oposición no es solo del opositor. Es un proyecto común.
Y recuerda no hay mayor motivación en la vida que hacer que quienes amas se sientan orgullosos de ti
Escucha la entrevista completa en OndaMadrid